Ishizuka
Sensei — Hiryū
石塚哲司先生 · Un Pilar importante de la Bujinkan Dōjō
Ishizuka Tetsuji, cuyo nombre marcial era Hiryū, fue uno de los estudiantes más antiguos del Sōke Masaaki Hatsumi y tuvo la rara oportunidad de entrenar también con el gran maestro Toshitsugu Takamatsu. Su vida marcó para siempre la historia de la Bujinkan Dōjō.
Introducción y Trayectoria Marcial
Era uno de los Shihan japoneses de mayor edad y experiencia. Su generación en la Bujinkan Dōjō está representada solo por otros dos hombres: Oguri Sensei (QEPD) y Senō Sensei (QEPD). De todos los estudiantes japoneses, Ishizuka fue siempre el más cercano a Hatsumi, quien lo consideraba como un hijo.
Es por esta profunda conexión que Ishizuka llamó a sus tres hijos Mae, Sae y Aki, formando así el nombre «Masaaki» en honor a su maestro — un gesto de amor y respeto que habla por sí solo. Le sobreviven su esposa Mako y sus tres hijos.
Antes de encontrar la Bujinkan, Ishizuka Sensei había practicado Kendō, Karate, Jūdō, Aikidō y Shōrinji Kempō — pero fue al conocer a Hatsumi Sensei que encontró el camino que definiría toda su vida.
Logros y Vida Personal
Ishizuka Sensei tenía su propio Dōjō en Noda-shi, Japón, cerca del Honbu Dōjō central. Fuera del mundo marcial, se desempeñó como presidente honorario de la asociación de bomberos de Tōkyō. En 1990 recibió su galardón más valioso: ser nombrado miembro honorario de The Highest Firefighter Recognition Award.
Una de sus grandes pasiones era la música hawaiana. Era miembro de una banda que realizaba conciertos por todo Japón. Esta música se escuchaba frecuentemente en sus entrenamientos, creando una atmósfera única de camaradería y relajación. Hasta el final de sus días, la música y las artes marciales fueron los dos pilares de su vida.
En 2024, a pesar de su enfermedad, tenía planeado un seminario de dos días en el Honbu Dōjō — que finalmente debió cancelarse debido al deterioro de su visión. También publicó ese año su libro Gyokko Ryū: Legacy & Techniques, su legado escrito para las generaciones futuras.
Menkyo Kaiden · Maestría Total
Ishizuka Sensei fue la única persona que recibió del Sōke Hatsumi varios Menkyo Kaiden — certificados de maestría total — en ocho de las nueve tradiciones de la Bujinkan, incluyendo:
- Gyokko Ryū Kosshi Jutsu — de la que fue nombrado Sōke en 2019
- Kukishinden Ryū — su primer Menkyo Kaiden, en julio de 1971
- Shinden Fudō Ryū
- Togakure Ryū
- Entre otras escuelas de las nueve que conforman la Bujinkan
Su primer Menkyo Kaiden en Kukishinden Ryū fue en julio de 1971 — en un momento en que el propio Hatsumi Sensei aún continuaba su formación con Takamatsu Sensei.
Sōke de la Gyokko Ryū · 2019
En 2019, el Sōke Masaaki Hatsumi tomó una decisión histórica: nombrar a Ishizuka Tetsuji como nuevo Sōke de la Gyokko Ryū Kosshi Jutsu — la escuela más emblemática y fundamental de la Bujinkan Dōjō.
La Gyokko Ryū es considerada la madre de todas las escuelas de la Bujinkan. Sus principios de movimiento, distancia y percepción del oponente constituyen la base sobre la que se construyen los programas de estudio de las nueve tradiciones. Quien comprende la Gyokko Ryū, comprende el alma de la Bujinkan.
Este nombramiento no fue solo un reconocimiento a su maestría técnica, sino también al vínculo espiritual y humano que unía a Ishizuka con Hatsumi Sensei — una relación de más de medio siglo construida sobre la confianza, la devoción y el amor al Budō auténtico.
Ishizuka Sōke ejerció este rol hasta su fallecimiento el 15 de marzo de 2025, dejando a la comunidad mundial de la Bujinkan en un profundo duelo. Su partida marcó el fin de una era — la de los últimos discípulos directos que conocieron tanto a Takamatsu Toshitsugu como a Hatsumi Masaaki en los primeros años de la tradición.
Memorias del Primer Encuentro
En sus propias palabras, Ishizuka Sensei recordaba así sus inicios:
Fue en la primavera de 1964 cuando conocí a Hatsumi Sensei por primera vez — el mismo año en que Tōkyō acogió los Juegos Olímpicos. Me había dislocado el hombro en un combate de Jūdō, y esa fue la razón por la que visité al Sōke, quien en esos días era un quiropráctico muy respetado. Después de tratarme, me invitó a su Dōjō.
— Ishizuka Tetsuji Sensei (Hiryū)Mi primera impresión fue: ¡ESTOS MOVIMIENTOS SON EXTREMADAMENTE DIFÍCILES! Había entrenado Kendō, Shōrinji Kempō y Jūdō, pero estos movimientos eran completamente diferentes — ¡eran absolutamente naturales! Para mí fue como montar en bicicleta por primera vez.
— Ishizuka Tetsuji Sensei (Hiryū)El Dōjō y los Primeros Entrenamientos
En aquella época, Hatsumi Sensei tenía pocos estudiantes. De los que entrenaban regularmente estaban Oguri Sensei, Senō Sensei y Kobayashi Sensei. El Dōjō tenía un suelo de madera de unos 8 tatamis. Se entrenaban golpes, patadas, lanzamientos y caídas — y cuando algo no salía bien, Hatsumi Sensei los enviaba a reparar el suelo con martillos.
Esta imagen tan humana y cotidiana del entrenamiento nos recuerda que los grandes maestros también fueron una vez principiantes que sudaron, fallaron y volvieron a intentarlo — día tras día, año tras año.
Tuve el honor de entrenar en el propio Dōjō de Ishizuka Sensei en Japón — una experiencia que marcó profundamente mi camino dentro de la Bujinkan Dōjō. Estar en ese espacio donde él mismo transmitió el conocimiento durante décadas fue un recordatorio poderoso de por qué hacemos este camino: para preservar y transmitir un legado vivo.
